abril 17, 2011 1

Las Reglas del Juego, el fútbol y sus submundos

By in Bizarradas, Periodismo, Televisión

Los que me conocéis sabréis de sobra que soy bastante futbolera. Hay gente que lo entiende y hay gente que no. Hay gente que le gusta el fútbol y hay gente a la que no. A mi me gusta. Me gusta, me cabrea, y me da una sensación que no me la da ninguna otra cosa. Me encantaría ir al campo, a acabar de sacarlo todo, pero me tengo que conformar con verlo desde casa o desde el bar.

No sé por qué pero me gusta desde pequeña. Cuando, con cinco o seis años, estaba en clase de ballet haciendo demi-pliés y relevés pensaba en el pisotón de Stoichkov al árbitro no se quién. El Dream Team nacía con fuerza y Pep Guardiola despuntaba como jugador revelación de la temporada. Nosotras cerrábamos con un derrière y en mi clase no había ningún Billy Elliot. Sería por eso que durante el patio me atraía más jugar a fútbol con los chicos de la clase que ponerme a saltar a las gomas.

Intuyo que a los que nos gusta el fútbol no nos gusta de la misma manera a todos. A algunos les gusta insultar, a otros ver como juega su equipo, a otros sentirse parte de algo grande, a otros muchos nos gusta ver jugar  a su equipo con clase y, por lo menos, con empeño.  Siempre me han sorprendido esos nervios acérrimos antes de un Barça-Madrid. Las conversaciones de fútbol se superponen en todas las comidas, las birras y las tertulias que se den en cualquier clase social o reunión. Lo siento por aquellos a los que no les guste el fútbol, yo considero esta rivalidad  un placer.

Hay una cosa que siempre se me escapa. Es una cosa que nunca cae bien a nadie. Algo que no es imparcial ni mecánico: los árbitros. Creo que son, y generalmente con razón, los más odiados de todos los partidos de fútbol.  Digo con razón porque si tuviesen todos el mismo guión en el que basarse sería perfecto. ¡Ay, calla, que sí que lo tienen! ¡Qué tonterías digo! ¡Se llama reglamento!. Lo que se pudo ver ayer en el Bernabeu fue bastante bochornoso en cuanto a decisiones arbitrales, pero a decir verdad, éstas son unas de las cosas más emocionantes que se viven como espectador. Cabrearte con el árbitro para sacar toda la adrenalina suele ser la mejor vía de escape que existe.

Sin querer hacerlo, no puedo evitar tener que comentar que cuando se oyen los tres últimos pitidos del partido y se hace el balance técnico del arbitraje es insultante ver cómo de 20 faltas cometidas por el Real Madrid sólo 2 fueron amonestadas con una tarjeta amarilla y de sólo 12 faltas del FC Barcelona 5 resultaron ser amarillas, 2 de ellas por protestar. Nos pitaron un penalti, después de haberse comido otro, podría ser peor: podría llover y por lo menos expulsaron a uno. Yo me pregunto ¿Estaba Pepe jugando en el terreno de juego al finalizar el partido o era una ilusión óptica de mi cerebro? En fin, tampoco quería que este blog hablase de fútbol al uso como cualquier tertulia vermutera de fin de semana. Cuando Pep Guardiola dice que el trabajo de juzgar a los árbitros es de los periodistas intuyo que no lo dice por modestia. Modestia a parte, creo que lo dice porque realmente no es su trabajo. Cuando se le critica por ello me quedo desconcertada. ¡Con lo fácil que es decir “yo creo que era expulsión directa”!. Lo difícil es hacer lo que hace él. Como habéis podido leer yo no lo he conseguido.

A lo que voy no es precisamente a juzgar el intrincado mundo del deporte con sus árbitros, sino a fliparlo todavía un poco más con los medios de comunicación. Nosotros consumimos lo que los generadores de noticias nos venden. Opinamos sobre lo que ha dicho o no ha dicho Mourinho o lo que no dice Pep. La cuestión es tener una opinión. Sin ir más lejos, el otro día, Andreu Buenafuente criticaba en su blog a Pep Guardiola por no conceder una entrevista a un medio español y habérsela concedido a uno italiano, que además lo ha traicionado.  Si bien es cierto que Buenafuente empieza diciendo que lo admira y lo respeta no entiendo cómo acaba diciendo que “como profesional del mundo de la comunicación y, desde el respeto, no puedo aprobar que uno de los iconos más sanos e interesantes de los últimos años, nos tenga sumidos en el silencio”.  Pues bien, con cariño y admiración, yo sólo puedo leer en este blog de Buenafuente un cierto resquemor por no haber conseguido que Pep Guardiola se siente en su butaca. Y para mi ésto representa un poco la relación que tienen los medios con el fútbol: un quiero y no puedo.

Me alucina lo que mueve el mundo del fútbol en general. Hay opiniones para dar y vender, esta es una más. Pueden ser opiniones técnicas, opiniones temporales, opiniones de hechos puntuales o, incluso, opiniones sobre ética. ¡Hay hasta estudios sobre ética o filosofía del fútbol! Lo que para mi es inexorable es que no hay ninguna ética más certera que esta. A ver si en este dramático mes que se nos viene encima empezamos a aplicarla un poco mejor.

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One Response to “Las Reglas del Juego, el fútbol y sus submundos”

  1. Ana dice:

    Gracias por el articulo. Y además quiero decir que la leysinde debe ser abolida.

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