marzo 19, 2011 0

Adiós al Chillida-Leku

By in Bizarradas, Cine, Cultura, Proyectos personales

Como muchos ya sabréis cierran definitivamente el Chillida-Leku. La familia del escultor y la administración vasca no consiguen llegar a un acuerdo sobre el uso designado para el museo. Nos quedamos todos sin poder ver las maravillosas esculturas de Eduardo Chillida. Nos quedará siempre el Peine de los Vientos pero, para los que hemos tenido la suerte de tumbarnos al sol en el césped de su museo, nos queda el sabor amargo de que lo que se pierde es algo importante. El museo se quedará como colección privada del escultor y sólo podrán acceder estudiosos duchos en la materia. Sinceramente, no sé si esto le gustaría mucho a Chillida aunque ya poco le importe.

Este verano tuve, por lo visto, la maravillosa suerte de tocar y oler sus esculturas, de leer sus pensamientos y de tumbarme o apoyarme sobre su hierro trabajado. ¡Me pareció increíble! Un museo en el que se pueden tocar las cosas y abrazar el hierro de un soñador. Pude ver sus obras concebidas, las soñadas, las acariciadas y las maduradas. Pude observar el asombroso abismo que separa una obra realizada en hierro, a otra de piedra, madera o alabastro. Lo que realmente me admiró de sus esculturas fue esa sutil manera de vaciar el material puro añadiéndole conocimiento. Formas increíbles, materiales extraños, brillos infundados e imaginación gratificante al alcance de todo el mundo.

Chillida dijo en más de una ocasión que tenía problemas con la enseñanza. Comentó que creía que valía más el deseo de saber de un ignorante para la ciencia, que el que sabe transmitir al que no sabe. Quizás opinaba esto porque en sus manos ya había mucha sabiduría. Esas manos que tanto le habían marcado y obsesionado, que tanto dibujaba y observaba. Creo que es como cuando intentas estudiar música y sólo aprendes solfeo, autores clásicos o ritmos barrocos. Necesitas nutrirte de los clásicos, pero también crear y relacionarte con tu época, vivir el presente y no sólo el pasado o el futuro. Vivir el espacio y sus constantes vaivenes así como su asimetría temporal o la fatuidad de lo preconcebido para romperlo.

Me queda, en mi miserable mente, un sabor amargo de lo que tengo preconcebido durante años sobre el arte y las subvenciones. Me da miedo que se subvencione el arte porque cuando el dinero entra a formar parte de éste, empieza a ser un problema desarrollarlo. En el audiovisual nos pasa con los idiomas o la temática. Me he dedicado a contar frases, en proyectos bilingües, para conseguir una subvención. ¡Perfecto! Podemos conseguir esta subvención si hay un 40% de expresiones típicas en catalán, o en castellano, o en inglés, o en alemán, o en francés. Da igual, el idioma que sea, la nacionalidad que sea. “¡Genial! Tenemos 35 minutos de alemán ahora ya podemos ir a su gobierno y pedirle que nos lo subvencione”. Pero a ver un momento ¡Estas cosas me dan miedo!

Lo que me plantea este asunto es lo siguiente: ¿Qué pasa si no se consiguen esas subvenciones? ¿Saldrían los proyectos adelante? ¿Habrá algún loco enamorado que se deje la piel hoy en día para conseguir llevar proyectos artísticos a la luz pública? Seguro, y muchos, pero no los suficientes. La triste realidad de nuestro panorama cultural es que estamos ligados al dinero para poder conseguir cualquier cosa en esta vida. Si eres escultor necesitas materia prima carísima, si eres cineasta necesitas materiales técnicos carísimos, si eres escritor necesitas una paciencia abundantemente carísima, si eres… podría seguir pero creo que ya me voy explicando.

Todo este planteamiento se me ha pasado por la cabeza con el tema Chillida-Leku. Posiblemente, si Eduardo Chillida viviese hoy en día, cerraba su museo y santaspascuas con la Administración, de todos es sabido que tampoco les bailaba mucho el agua. Pero Chillida ya no está y sólo podemos conocer una millonésima parte de su universo. Ese universo que englobaba el Chillida-Leku y que ahora nos deja huérfanos de aprendizaje y de observación. Yo sólo pido una cosa: “¡Señores de la Administración! Las subvenciones tendrían que ser sin barreras, libres, sin más intención alguna que la difusión de pensamientos disparejos, sin ideas preconcebidas y sin árbitros parciales, pero sobretodo respetando la obra del artista”.

Para los que no hayáis visto nunca el Chillida-Leku os dejo unas fotos de este verano desde un punto de vista peculiar. Si queréis fotos bonitas podéis iros a Google Images y buscar, sois libres amigos. Para los que queráis leer un poco más acerca de Chillida y de su manera de pensar os contaré un hecho curioso en su vida. Allá por 1983 lo nombraron Doctor Honoris Causa en la Academia de Bellas Artes y tardó 13 años en escribir su discurso de investidura, con lo cual estuvo 13 años sin ser galardonado con el premio. No se le ocurría qué escribir, porque no quería afirmar sobre su creación, hasta que decidió escribir preguntando. Ahí va todo un poco mezclado.

Discurso de investidura de Eduardo Chillida como Doctor Honoris Causa el 22 de Marzo de 1996

¿Cómo es posible que nuestra vida, formada por sucesivos presentes que no tienen dimensión, pueda durar veinte, cuarenta u ochenta años? ¿Qué clase de tiempo conduce a esa duración? ¿No es la geometría únicamente coherente cuando el punto no tiene medida? Este punto, para que todo funcione, necesita no tener medida y sin embargo ocupar un lugar. ¿Se puede ocupar un lugar sin tener medida? Únicamente en la mente esto es posible. ¿Existe algo sin medida en el Universo? ¿Es la medida condición necesaria para formar parte del Universo? ¿Es el presente sin medida parte del Universo? Si el presente tuviera medida ¿no estarían disociados por ella el pasado y el futuro? ¿Qué sería de la vida, de la palabra y de la música? ¿No es la no dimensión del presente lo que hace posible la vida, como la no dimensión del punto hace posible la geometría? ¿Existen límites para el espíritu? Gracias al espacio existen límites en el Universo físico y yo puedo ser escultor.

¿Qué clase de espacio hace posibles los límites en el mundo del espíritu? ¿No son la construcción y la poesía componentes esenciales de todas las artes? Al alba conocí la obra. Puede ser de mil maneras, pero sólo de una. ¿No es el camino el que, desde la libertad, nos conduce a la percepción? ¿No es el arte algo que le ocurre al hombre ante sí mismo y ante un testigo implacable: la obra? ¿No es entre el ya no y el todavía no donde fuimos colocados? ¿No será el arte consecuencia de una necesidad, hermosa y difícil, que nos conduce a tratar de hacer lo que no sabemos hacer? ¿No será esta necesidad prueba de que el hombre no se considera terminado? ¿No será el paso decisivo para un artista el estar con frecuencia desorientado?

El diálogo limpio y neto que se produce entre la materia y el espacio, la maravilla de ese diálogo en el límite, creo que, en una parte importante, se debe a que el espacio, o es una materia muy rápida, o bien la materia es un espacio muy lento. ¿No será el límite una frontera, no sólo entre densidades, sino también entre velocidades? ¿No será la densidad, en todo su esplendor, necesaria para tratar de comunicar, de entender, de oír el espacio? ¿No se hace el agua viva rebelándose contra la horizontal al mismo tiempo buscándola? ¿Cuál es la diferencia fundamental entre ciencia y arte? Copérnico demuestra que Ptolomeo estaba equivocado. Einstein hace lo propio con Galileo. Lo que yo me pregunto desde el arte es lo siguiente: ¿Por qué Goya con su obra no demuestra ni necesita demostrar que Velázquez estaba equivocado? ¿Por qué Mozart compone la mayor parte de su música con movimientos rápidos? ¿No será que intuye que no tiene tiempo, que por desgracia no caben en su obra demasiados adagios? Sólo una de las tres dimensiones es activa, la que viene a mí desde lo lejano a través de lo próximo, pero las tres lo son en potencia alternando su actividad.

La escultura debe siempre dar la cara, esta atenta a todo lo que alrededor de ella se mueve y la hace viva. Se ve bien teniendo el ojo lleno de lo que se mira. ¿Por qué la experiencia se orienta hacia el conocimiento y la percepción hacia el conocer? Desde el espacio con su hermano el tiempo, bajo la gravedad insistente, sintiendo la materia como un espacio más lento, me pregunto con asombro sobre lo que no sé. Los ojos para mirar. Los ojos para reír. Los ojos para llorar ¿Valdrán también para ver? ¿No es lo único estable, la persistencia de la inestabilidad? ¿No es tan vanguardia el crepúsculo como la aurora?

Juan Sebastián Bach. Saludo. Moderno como las olas, antiguo como la mar, siempre nunca diferente, pero nunca siempre igual. En una línea el mundo se une, con una línea el mundo se divide, dibujar es hermoso y tremendo. ¿Qué hay detrás de la mar y de mi mirarla? ¿Qué hay detrás de la mar y de mi oírla? No vi el viento, vi moverse las nubes. No vi el tiempo, vi caerse las hojas. No se debe de olvidar que el futuro y el pasado son contemporáneos. Yo no entiendo casi nada y me muevo torpemente, pero el espacio es hermoso, silencioso, perfecto. Yo no entiendo casi nada, pero comparto el azul, el amarillo y el viento. De la muerte, la razón me dice: Definitiva. De la razón, la razón me dice: Limitada. ¿No es el límite el verdadero protagonista del espacio, como el presente, otro límite, es el protagonista del tiempo? Yo no represento, pregunto.

Creo que el ángulo de 90º admite con dificultad el diálogo con otros ángulos, sólo dialoga con ángulos rectos. Por el contrario los ángulos entre los 88º y 93º son más tolerantes, y su uso enriquece el diálogo espacial. ¿No son por otra parte los 90º una simplificación de algo muy serio y muy vivo, nuestra propia verticalidad? La tarde avanza lentamente, y yo mirando quiero ver.

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marzo 12, 2011 1

The Free Art and Technology contra Charlie Sheen

By in Bizarradas, Cine, Internet, Televisión

El tema Chalrie Sheen me supera. Podemos hacer mil y un chistes sobre su estado profesional, su american winner way of life, sus mujeres y ex mujeres o de las habitaciones que destroza a su paso. Qué sí, que existió, una mala crisis que había que pasar (como diría Sabina). Pero en realidad el tema Charlie es bastante más serio de lo que se plantea por las redes sociales. Este señor es uno de los mejores pagados de la historia de la televisión estadounidense y uno de los recaudadores de audiencias (aquí huele a pasta) más influyentes en la televisión norteamericana.

Hay que decir que con sólo 21 años el chaval ya apuntaba maneras porque acababa de rodar con Oliver Stone la afamada Platoon. Se convirtió así en un actor cotizadísimo en Hollywood y muy bien pagado. Con 22 años vuelve a pegar el braguetazo con Wall Street, también de Oliver Stone. A partir de ahí los éxitos en su carrera se van reproduciendo, con innumerables bajones por sus problemas de adicción, hasta llegar al día de hoy. Ahora todos ya sabemos que lo han despedido de su serie Two and a Half Men por su way of life, que se va a casar con dos prostitutas, que es adicto y hasta hace poco nadie sabía que este hombre había logrado cobrar 1 millón de dólares por capitulo en la séptima temporada de su serie. ¿Y qué os preguntaréis? Pues sí ¡Y a mi qué! Yo pienso lo mismo.

La verdad es que con este post no quería hablar de la vida personal o de la carrera de Charlie, pero creo que no está mal que veamos los precedentes para ver dónde quiero ir a parar. Bien, vistos los preliminares creo que puedo ir al grano. The Free Art and Technology (F.A.T. para los amigos) ha creado una aplicación para bloquear contenidos sobre Charliee Sheen que funciona en Firefox y Google Chrome. El aspecto que tienen las páginas web que hablan de Charlie Sheen es tal que este:

Sólo se me ocurre una cosa:

¡Estoy harta del bombo mediático de Charlie Sheen!

No os creáis, se me ocurren unas cuantas personas más para hacerlo. ¿Ideas? Pues para empezar iría apuntando en mi libreta a Oliver Stone.


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febrero 27, 2011 1

Fin de semana a lo “La Grande Bouffe”

By in Cine, Guión, Guión cinematográfico, Televisión

Este ha sido un fin de semana en el que reflexionar cómo descanso o cuál es mi visión de la vida del “descanso”. Comer, comer, comer y comer. Me he puesto como el kiko. Y ahora diréis ¿Y a mi qué me importa? Cierto, cierto. ¿A vosotros qué os importa? Pues no os importaría nada, y puede que no os importe, de no ser que he pasado un fin de semana que me ha recordado mucho a la gran película de Marco Ferreri La Grande Bouffe (salvando las distancias, claro).

El guión es de lo más atrevido, y la realización ya no te cuento. Hay que decir que en su momento (en los setentas) fue una película bastante criticada y polémica por su aire escatológico, consiguiendo lo que pretendían: la crítica a la sociedad nihilista en auge del momento. Escrita por el gran guionista Rafael Azcona y el mismo director consiguen transportarnos a la perfección a la agonía del morir por el placer. Hay que decir, eso sí, que los propios actores recurrieron a la improvisación para sacar escenas que pasaron a la historia. ¿Cómo no va uno a improvisar con la barriga hasta los topes? Pues eso es lo que estoy haciendo yo ahora mismo. Por eso, quizás, resulte de lo más inconexo este posteo.

Me acuerdo de esas muertes por congelación, sobrexposición, infarto y empacho tras un acuerdo previo de los protagonistas de comer hasta la muerte ¡El suicidio colectivo más sabroso de nuestro cine! El filme es una crítica auténtica a la sociedad del consumo y la falta de fe del momento. Si no la habéis visto os recomiendo que le echéis un vistazo, eso sí: sin en estómago revuelto. La película te atrapa, te entran ganas de salir corriendo y vivir la vida o de vomitar y encerrarte en el cuarto de baño.

Aquí os dejo un pequeño fragmento de la película en el que los protagonistas están con las prostitutas que luego saldrán huyendo del despropósito de los cuatros amigos de comer hasta el fin. ¡Genial!

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febrero 16, 2011 2

“Que se lo han petao Paco, se lo han petao”

By in Televisión

Ayer pudimos leer que Telecinco se carga Operación Triunfo de su parrilla por las bajas audiencias en su octava edición. Todavía tengo la teleduda de que esto no sea una ávida estrategia de la cadena privada para darle audiencia y que el lunes, de sopetón por una subida de la audiencia, decidiesen que el programa continúa alegando: “¡Y qué vamos a hacer con los pobres chavales, tienen un sueño!”.

Sin embargo ya tenemos experiencia más que suficiente para decir que esto es una cosa típica que pasa en todas las cadenas privadas. Yo lo lamento por toda la gente que trabaja en el programa porque ahora, de golpe y porrazo, se van a quedar sin curro. Sinceramente no era de extrañar que esto pasase tarde o temprano. Igual que le puede pasar a cualquier otro programa del mundo mundial que haya contado antes con grandes audiencias. Los que no tienen audiencia desde un principio por lo menos ya vienen preparados para lo peor.

Igual para los chicos que participan en el programa sea la mejor lección que les puedan dar los profesionales de la música. Chavales esto pasa, la vida es así, ahora os vais a tener que dejar los huevos para dedicaros a lo que os gusta, como todos. No será fácil y no tendréis profesores por la face pero, si de verdad os gusta y os esforzáis, lo conseguiréis.

Los compañeros de ElPeriodico.com comentaban con sorna en su artículo: “de Operación Triunfo a Operación Fracaso”. Creo que en los tiempos que corren algún directivo podría inventarse un programa que se llamase así. Con tantos cambios de parrilla (de horarios, de contenidos, de formato, de tiempo, etc.) estamos todos un poco condenados al fracaso, eso no hay que olvidarlo nunca. Últimamente, con la experiencia de estos últimos años en televisión,  admiro un poco más a los directores de productoras y a la gente que trabaja para crear programas en un mundo tan frenético como la televisión.

Aquí nos estamos comiendo el sistema americano sin ser americanos, algo bastante español por cierto. Nos piden que hagamos guiones de una hora y cuarto cuando deberían ser de 25 minutos (por eso del formato, vamos). También piden que con un presupuesto cero se hagan producciones buenísimas cuando lo que realmente importa es la cantidad y no la calidad. Por supuesto, nos piden que se elaboren programas en menos de lo que canta un gallo sin contar con la preproducción, la planificación y la ocupación. También se nos pide que consigamos mínimos de  audiencias inalcanzables cuando la misma audiencia está cada vez más fragmentada. Tampoco lo tenemos fácil en el posicionamiento en la parrilla porque un día estás en prime time, otro en el second prime time y al otro estás pasando de un programa de domingo noche a un viernes por la noche. ¿Cómo nos comemos esto? Cuando algo funciona, por arte de magia o por un curro excesivo concentrado, se lo pueden llegar a cargar retocando todas aquellas cosas que hacen que algo se pueda ir al traste.

Los que nos dedicamos a hacer televisión curramos y mucho. Se hacen muchas horas y se pasa mucho estrés, aunque también nos lo pasamos muy bien para qué engañarnos. También creo que cada vez que fracasa un proyecto al que le has dedicado tantas horas intentas buscar culpables desesperadamente sin llegar al fondo de la cuestión: hay algo que nosotros tampoco estamos haciendo bien. Yo personalmente, haga el programa que haga, le intento poner siempre el mismo amor y profesionalidad para dejar mi granito de arena en el proyecto. Es verdad que no siempre lo consigo, pero lo intento. Confío que algún día podremos decir “he hecho un programa que ha funcionado”.

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febrero 14, 2011 0

El discurso de Alex de la Iglesia en la XXV Gala de los Goya

By in Cine, Internet, Televisión

Hacía días que quería hablar de las polémicas que se traen desde la Academia con el lío de la Ley Sinde. Yo tampoco la suscribo, quede dicho de ante mano. Como el tema es complicadísimo sólo quiero poner el acertado discurso que hizo ayer Alex de la Iglesia en la 25ª Gala de los Premios Goya (por si alguien se lo perdió).

Buenas noches. El día de hoy ha llegado porque hace 25 años, doce profesionales de nuestro cine, en medio de una crisis tan grave como la nuestra, caminaron juntos a pesar de sus diferencias. Quiero empezar este discurso felicitando a los fundadores de la Academia.

No sólo ellos, sino todos los que me han precedido en esta institución, vicepresidentes, miembros de las juntas directivas y el conjunto de los académicos, nos han traído esta noche aquí, al Teatro Real, para celebrar el 25º aniversario de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas y la existencia misma de los premios Goya. A todos, muchísimas gracias.

Puede parecer que llegamos a este día separados, con puntos de vista diferentes en temas fundamentales. Es el resultado de la lucha de cada uno por sus convicciones, y nada más. Porque en realidad, todos estamos en lo mismo, que es la defensa del cine. Quiero por ello felicitar y agradecer a todos los que estáis aquí, por caminar juntos en la diferencia, y hasta en la divergencia.

Hacemos mucho ruido, pero es que esta vez, hay muchas nueces. El choque de posturas es siempre aparatoso y tras él surge una nube de humo que impide ver con claridad. Pero la discusión no es en vano, no es frívola y no es precipitada.

No podemos olvidar lo más importante, el meollo del asunto. Somos parte de un Todo y no somos nadie sin ese Todo. Una película no es película hasta que alguien se sienta delante y la ve. La esencia del cine se define por dos conceptos: una pantalla, y una gente que la disfruta. Sin público esto no tiene sentido. No podemos olvidar eso jamás.

Dicen que he provocado una crisis. Crisis, en griego, significa “cambio”. Y el cambio es acción. Estamos en un punto de no retorno y es el momento de actuar. No hay marcha atrás. De las decisiones que se tomen ahora dependerá todo. Nada de lo que valía antes, vale ya. Las reglas del juego han cambiado.

Hace 25 años, quienes se dedicaban a nuestro oficio jamás hubieran imaginado que algo llamado Internet revolucionaría el mercado del cine de esta forma y que el que se vieran o no nuestras películas no iba a ser sólo cuestión de llevar al público a las salas.

Internet no es el futuro, como algunos creen. Internet es el presente. Internet es la manera de comunicarse, de compartir información, entretenimiento y cultura que utilizan cientos de millones de personas. Internet es parte de nuestras vidas y la nueva ventana que nos abre la mente al mundo. A los internautas no les gusta que les llamen así. Ellos son ciudadanos, son sencillamente gente, son nuestro público.

Ese público que hemos perdido, no va al cine porque está delante de una pantalla de ordenador. Quiero decir claramente que no tenemos miedo a Internet, porque Internet es, precisamente, la salvación de nuestro cine.

Sólo ganaremos al futuro si somos nosotros los que cambiamos, los que innovamos, adelantándonos con propuestas imaginativas, creativas, aportando un nuevo modelo de mercado que tenga en cuenta a todos los implicados: Autores, productores, distribuidores, exhibidores, páginas web, servidores, y usuarios. Se necesita una crisis, un cambio, para poder avanzar hacia un nueva manera de entender el negocio del cine.

Tenemos que pensar en nuestros derechos, por supuesto, pero no olvidar nunca nuestras obligaciones. Tenemos una responsabilidad moral para con el público. No se nos puede olvidar algo esencial: hacemos cine porque los ciudadanos nos permiten hacerlo, y les debemos respeto, y agradecimiento.

Las películas de las que hablamos esta noche son la prueba de que en este país nos dejamos la piel trabajando. Sin embargo, el mismo esfuerzo o mayor hicieron tantas otras películas que no han llegado a los sobres de las candidaturas. Ellos también se merecen estar aquí, porque han trabajado igual de duro que nosotros.

Quiero despedirme en mi última gala como presidente, recordando a todos los candidatos a los Goya tan sólo una cosa: qué más da ganar o perder si podemos hacer cine, trabajar en lo que más nos gusta. No hay nada mejor que sentirse libre creando, y compartir esa alegría con los demás. Somos cineastas, contamos historias, creamos mundos para que el espectador viva en ellos. Somos más de 30.000 personas que tienen la inmensa suerte de vivir fabricando sueños. Tenemos que estar a la altura del privilegio que la sociedad nos ofrece.

Yo creo, con toda humildad, que si queremos que nos respeten, hay que respetar primero.

Y Por último, me gustaría contarle algo al próximo Presidente de la academia, que ya me cae bien, sea quien sea: estos han sido los dos años más felices de mi vida. He conocido gente maravillosa de todos los sectores de la industria. He visto los problemas desde puntos de vista NUEVOS para mí, lo que me ha enriquecido y me ha hecho mejor de lo que era. He comprobado que trabajar para los demás es una experiencia extraordinaria por muy duro que resulte en un principio, y sobre todo: han pasado 25 años muy buenos, pero nos quedan muchos más, y seguro que serán mejores.

Buenas noches

Mientras lo pronunciaba sólo pensaba que era el único de todos estos tiempos que corren, por lo menos con notoriedad pública, que hablaba sin hacer demagogia y con el corazón en la mano. Además ha hecho lo que nadie hace en este país: dimitir cuando la maquinaria está oxidada y empieza a engullirte. Alex ha sabido recoger, analizar y reprogramar su maquinita con opiniones propias. Me enorgullece haber tenido un Presidente con caminitos. Felicidades Alex.

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febrero 13, 2011 2

Periodistas, continente o contenido

By in Periodismo, Televisión

Hace poco Olga Viza hablaba en Salvados con Jordi Évole del papel femenino en los medios de comunicación hoy en día. La periodista venía a decir que los directivos primaban más por el continente que por el contenido. Si bien estoy de acuerdo con esta afirmación en un primer momento, no puedo estar rotundamente a favor de tal protesta. Es cierto que hoy en día en los mass media están predominando figuras femeninas de belleza indescriptible. Sí, es verdad. También es verdad que muchas veces no tienen mucho más que aportar. Sí, es cierto. Pero no tienen la culpa de todo esto sólo los directivos de las cadenas.

Me remonto cincuenta años en la historia de los medios de comunicación. Nos vamos a Estados Unidos donde se televisa el primer debate político de la historia en directo. Se enfrentan en este debate Kennedy y Nixon, ambos con una ideología bastante similar y unas propuestas afines. Richard Nixon había sido hasta el momento el elegido por la población gracias a su dialéctica, pero aquel debate cambió el rumbo de la historia de la televisión con un objetivo claro y firme: la imagen. Kennedy se presentó maquillado y con un aspecto lustroso. Nixon, recién salido del hospital, no daba tan buena imagen y se negó a maquillarse. Dicen que este debate fue el punto de inflexión que le dio a Kennedy la victoria en las presidenciales.

No hay que engañarse, desgraciadamente en la televisión la imagen es todo. Puede ser una imagen agraciada o poco agraciada, pero desde luego, no te puede dejar indiferente porque eso no da audiencia. En cincuenta años la televisión no ha cambiado tanto. Podemos haber evolucionado en contenidos, rayando los límites de lo correcto y lo incorrecto, pero la imagen y la comunicación no verbal siguen siendo uno de los puntos fuertes de la pequeña pantalla.

Creo, igual me arriesgo mucho y me paso de lista comentando esto, que el papel de la mujer en la televisión lo decide la propia mujer. A lo que me refiero con esta afirmación es a que si eres guapa y te dan un puesto de responsabilidad presentando los informativos, los deportes o cualquier otro espacio ¿qué importa? ¿quién te puede criticar si haces tu trabajo bien? Otra cosa muy diferente es cuando eres guapa, presentas una sección de responsabilidad, quieres que te respeten como periodista ¿y tu te pones a hacer anuncios de pelo Pantene Pro-V?. Aixsh, ahí sí que me duele. Me duele porque detrás hay un montón de tías, sean guapas o no, entienden de lo que hablan y se lo curran día a día para llegar a ocupar un puesto de responsabilidad, cosa que no es fácil. Esto sirve para Sara Carbonero o para Matías Prats, para mi es indistinto. Porque cuando eres periodista no deberías ser imagen de una marca comercial bajo ningún concepto, o eso es lo que creo yo. ¿Cómo sale Matías Prats hablando de los bancos y la responsabilidad social cuando él mismo tiene un contrato de imagen con ING Direct? Son cosas que no entiendo muy bien. Por cierto, Olga Viza también hizo un anuncio con ING Direct.

Cuando tienes un montón de seguidores detrás, se supone un público fiel, deberías tener cuidado con el préstamo de la imagen que haces. A mi, como pura espectadora, me crean rechazo los periodistas que prestan su imagen a grandes marcas. Que sí, que igual soy muy nazi, que si necesitan el dinero porqué no cogerlo. Pero entonces debes tener en cuenta que te puedan pasar cosas como estas. Igual que cuando Antena3 pone publicidad en medio de sus informativos consigue que haga ya un año que no me pase ni por asomo a chafardear sus noticias.

Por otra parte sí que le doy la razón a Olga Viza, aún con estos matices, que nos dirigimos hacia la globalización de la supremacía del continente versus el contenido. Esto pasa tanto en hombre como en mujeres, en el tratamiento informativo o en los sucesos, en los deportes o en los cotilleos. Por otro lado tengo que decir que en esto sí que influyen mucho los directivos de las cadenas de televisión, pero no me merecen en este post un comentario más extenso, ya son suficientemente importantes.

Besos a todos

aRi

PD. Si me paso de lista que alguien me corrija, soy toda oídos, porque no es un tema fácil.

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febrero 11, 2011 0

¡Zombis! Pinta bien

By in Internet, Series, Televisión

Esta es una serie que emiten en el Canal TNT. La serie la hacen Berto Romero y Rafel Barceló. Se supone que son dos amigos que sobreviven al Apocalipsis Zombie y que se pasan todo el día pegando tiros a diestro y siniestro. Cuando se aburren de estar dándole a la pistolita hablan. Vamos, a mi me recuerda bastante al argumento de Intereconomía: unos zombis que sueltan metralla… ¡Ay! ¡No! Que ahí no hablan…  Yo me he echado unas risas, eso sí. A ver cómo sigue.

 

 

¡Retroalimentación! Jajajajjaaa

Yo creo que podrían prescindir del monólogo del final porque te corta un poco el rollo y el ritmo. Igual desarrollando un poco más las escenas que se plantean como inicio podría quedar perfecto. Bueno, en todo caso es el nacimiento. Me parece una buena idea y divertido. ¡Mariquitaaaaa!

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febrero 7, 2011 0

Oye crack ¿Quién dijo que la tele era una mierda?

By in Televisión

Hoy ha sido un día muy feliz desde primera hora de la mañana. Cuando me he enterado de las audiencias del domingo y he visto que un programa de monólogos le arrebataba un montón de espectadores a la “fama fácil de repetición continuada” batiendo récords de temporada por tercera semana consecutiva no me lo creía ni yo. Claro que con monólogos como este de Joaquín Reyes uno no puede decirles nunca que no. Bueno, bueno.

Lo que sí es cierto es que mi alegría no sólo se ha quedado en eso. Vale, sí. A las diez de la mañana, café en mano y chafardeando deprisa las webs, la noticia de El Club de la Comedia es muy buena. Pero lo que de verdad, de verdad, me hace ilusión es que un programa tan bueno (tan jodidamente bueno) como Salvados siga subiendo. Si los programadores de contenidos de La Sexta hacen bien su trabajo, que parece que sí, Salvados seguirá subiendo que es lo que se merecen por ser, para mi, el mejor programa de televisión que hay en estos momentos en parrilla. Va subiendo poco a poco y consigue, cada vez más, convencer al público con su genuina vuelta de la realidad. Han subido un punto de audiencia en sólo una semana pasando del 6,9% de cuota de pantalla al 7,9%.

En Salvados se lo curran y se mojan. Se hablan de banalidades y también de cosicas que nos hacen rascarnos un poco más la sesera. Creo que este pedazo de programa no podría ser posible sin un conductor tan bueno como Jordi Évole. Ha sacado su vena periodística a pasear y muerde con asombro y con esmero cariñoso a todos los que le entran al trapo (y los que no también). No queda títere con cabeza, consigues entender un poco mejor los conflictos y encima te echas unas risas ¿qué más se puede pedir? Es perfecto, ni más largo, ni más corto, perfecto.

¡Cuánto echaba de menos que alguien me salvara los domingos!

PD: Ah! Las Princesas de Barrio las dejo para otro momento que no me olvido de ellas.

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noviembre 8, 2010 1

Campaña electoral en Catalunya

By in Bizarradas, Televisión

Sé que probablemente es una manera un tanto frívola de enfocar una campaña política en estos momentos magnánimos de la comunicación audiovisual. Pero sinceramente, tal y como no establece el guión, la fotografía de campaña de Iniciativa per Catalunya Verds no tiene desperdicio. Supongo que Joan Herrera, presente en la fotografía y en plena vorágine electoral, debe haber seleccionado esta imagen suya poco favorecedora pensando que así lo hacía más natural y cercano al pueblo. “Eh! Yo también salgo mal en las fotografías” o algo así habrá pensado. No sé cómo alguien puede llegar a la conclusión de que esta fotografía le favorece para vender su imagen al público en general. Sinceramente, al natural, no tiene tan mala imagen. Lo que a mi personalmente me inquieta es que a esta foto se le pueden asociar infinidad de frases (y que nadie lo ha hecho aún). Sino, pasen y vean:

Y muchas bromas más de mal gusto que no voy a hacer, porque ahora no toca!

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septiembre 5, 2010 0

Breaking Bad, miedo y asco en Alburquerque

By in Guión, Guión televisivo, Series, Televisión

Posiblemente si estás leyendo este post es que Breaking Bad te ha dejado el mismo sabor de boca, rancio y amargo, que a mí pero aún y así necesitas saber más cosas sobre esta pedazo de serie producida por AMC. Si aún no sabes de qué estoy hablando no puedes dejar pasar esta ocasión de apegarte a tu pantalla de ordenador. ¿Te gusta Anatomía de Grey? ¿Deseas engancharte a Hospital Central cada semana? ¿Estás enamorada de Jack y los losties musculosos? Pues no hace falta que sigas leyendo porque esta serie no es para ti. No encontrarás ningún personaje del que enamorarte, ni la lágrima fácil, ni la ligereza emocional. Sin embargo, si te gustaron series como Los Soprano, Dexter y películas como Chinatown, Mulholland Drive o Blade Runner deberías estar viéndola ahora mismo (¿a qué esperas?).

Esta serie es ganadora de seis de los quince premios Emmy a los que ha sido nominada. Nunca ha podido obtener el galardón a la mejor serie dramática puesto que se los llevó todos Mad Men tanto en 2008, en 2009, como en 2010. Lo que sí ha obtenido Breaking Bad ha sido una crítica excelente, hasta el momento, con sus tres temporadas emitidas. Ha conseguido, no sólo que su guión sea excelente, sino que la interpretación sea sublime en los actores secundarios. Sí, sí, esos actores que la gran mayoría considera insignificantes, esos que hacen que la gran mayoría de las series fracasen o no.

Camino de estrenarse la cuarta temporada, Breaking Bad sigue estando tan en lo alto como cuando empezó. El guión es un lujo estructuralmente hablando: pasa del más leve indicio de drama al genuino humor negro y de la comedia más blanca al drama más duro de masticar. Te mantiene durante 45 minutos sumido en el asco de la experiencia vital humana y te da medio minuto de amor poético para que la sigas viendo. Se agradece que no sea repetitiva y, a su vez, que tampoco sea de esas que la pones y de súbito tu conciencia y tú ética se desconectan para dejar paso a que tu cerebro absorba una verborrea sin igual de emociones ñoñas.

Sin muchos preámbulos la primera temporada ahonda en la vida del ordinario profesor de química Walter White que para llegar a final de mes se pluriemplea en un centro de lavado de coches. Sus alumnos son borregos sin cultura, hormonas sin control, que como a todos los profesores de secundaria no le hacen ni (puto) caso. Además, Walter White es un abnegado padre de familia que tras ser pisoteado una y otra vez sigue poniendo la mejilla para que le caigan. Llegados a este punto, y tras recibir una de las noticias más duras de su vida, decide cambiar radicalmente de hábitos con el pretexto de la familia siempre sobrevolando la trama. Walter se convierte en el mejor productor de metanfetaminas de Alburquerque, cuidad en la que reside, conociendo a los camellos y maleantes más malotes del panorama noteamericano.

Durante las siguientes temporadas el guión tratará de transmitir repugnancia, animadversión, decepción y vergüenza por nuestra raza. Os juro que en determinados momentos lo consigue y lo sobrepasa. Las palabras sueño y esperanza no se dejan ver por ninguna parte. Esta serie te castiga, te fustiga, y posiblemente algún espectador que se haya equivocado al verla se rompa y la deje de ver. Puedo creer que si hoy en día existe algún existencialista concluiría rápidamente su análisis de la especie humana quedando ésta muy mal parada.

La serie está basada en el estilo cinematográfico Neo-Noir (ahora ya podéis dejar de leer), que fue el que siguió al Film Noir norteamericano. El término neo-noir se empezó a utilizar en la década de los ochenta y principios de los noventa, aunque fue utilizado por primera vez por el crítico Nino Frank en 1946. Este movimiento artístico se basa sobretodo en los personajes protagonistas como antihéroes conflictivos en situaciones exasperantes que luchan contra el sistema. En cuanto a la realización del Neo-Noir nos encontramos con iluminaciones poco llamativas, destacando las sombras y encuadres poco usuales. Al ser un estilo predominantemente norteamericano vemos, a través de nuestro protagonista, la nueva moral de la sociedad norteamericana (con sus escasos límites entre lo que significan el bien y el mal).

La trama, pues, se desarrolla dentro de un universo que todos conocemos: la familia y el trabajo. La familia es el desencadenante de casi todos los problemas que Walter se crea a sí mismo. Ésta también suele ser una de las características del género neo-noir como en Los Sopreano o en Weeds. El trabajo es la tapadera perfecta ¿un químico que fabrica sus propias drogas? Por favor ¡más fácil imposible!. Lo bueno de la serie y de su trama es que (creo que todos los que la hemos visto opinamos algo similar) sólo tiene un posible final: ni puede estar en el limbo ni es ciencia ficción; es la vida real. Si una cosa agradece el espectador es que la serie no ha perdido su gancho pese a haber pasado ya de los dos millones de espectadores en el estreno de su tercera temporada.

En cuanto a la interpretación del guión cabe decir que Bryan Cranston, el actor principal que interpreta a Walter White, nos deja boquiabiertos y nos transmite a la perfección ese mundo tan extravagante (y a la vez ordinario) en el que vive. Todos recordaréis a este actor como el padre de “Malcom in the middle”. Cuando vi el primer episodio no tuve narices a reconocerlo, el cambio físico y la magnífica interpretación que realiza, hace que te olvides de un personaje tan reconocido como el de la serie de Malcom. Además también cabe destacar el papel del joven actor Aaron Paul en su papel del exalumno Jesse Pinkman, te haces con el personaje y saboreas su evolución de pringao a gángster.

Están muy bien planteados los silencios y la espectacular dirección de actores. La realización y la iluminación son exquisitas. Hacen que en lugar de estar viendo una serie para la pequeña pantalla te sumerjas en una película a cada capítulo que empiezas. Sólo espero que la cuarta temporada llegue pronto y no se haga esperar mucho. También deseo que la cadena AMC no meta demasiada mano en los presupuestos y me deje patentar que este post es verdad de la buena. ¡A disfrutar!

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